Tantas veces me paro a pensar

Tantas veces me paro a pensar
en esta nuestra historia, tan singular…

Todo surgió de repente:
te escribí, me respondiste,
y la complicidad tuvo lugar
inmediatamente.

Desde entonces cada día
espero con gran avidez
a que lleguen las palabras
que tanto alegran mi ser.

Palabras virtuales,
eso mandan estos tiempos.
No por ello menos reales,
ni con menos sentimientos.

No te conozco siquiera,
algunas fotos, mil palabras intercambiadas
Y con todo algo me dice
que esto merece la pena.

Imagino ya el momento
de conocerte por fin
y miles de mariposas
revolotean dentro de mí.

Imagino nuestras manos enlazadas,
el olor cercano de tu piel,
tu pelo ondeando al viento
y tus ojos color miel.

Tus besos curarán las heridas
de este corazón solitario;
tus brazos serán mi refugio,
me protegerán sin dudarlo.

Juntos ya más nada temeremos,
los baches de la vida, el dolor,
los desengaños…
juntos los superaremos.

El camino a tu lado
será más fácil de andar,
tormentas, terremotos,
nada me asustará más ya.

Sé que falta aún bastante,
para que se cumpla mi sueño,
esperaré con paciencia, pues,
de mi corazón eres ya el dueño.

Construyendo día a día,
paso a paso, nuestra historia,
el amor será la antorcha
que dé paso a nuestra gloria.

2 pensamientos en “Tantas veces me paro a pensar

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