era una tarde soleada

Era

Era una tarde soleada,
de esas que callan por nada.
Era un diluvio fugaz,
de esos que vienen y se van,
de esos que nunca olvidan,
y que hablan de más.

era una tarde soleada

imagenes de amor

Era una tarde soleada,
era un diluvio fugaz,
era mi espíritu solo,
en aquella ciudad.

Pasaba todo muy rápido,
nada me hacia cambiar,
simplemente tenía esas ganas de querer y amar,
que uno no puede calmar.

La gente caminaba,
yo solamente observaba,
queriendo ser parte de ellos,
queriendo estar con sus almas,
buscando formas de vida,
buscando buenas miradas,
y nada… nada lograba.

Eran las tres y cincuenta, una hora casi perfecta,
decidí caminar por la plaza real,
como todo en esta vida siempre por casualidad,
la vi cruzar la calle hacia la catedral,
desesperado corrí buscando alcanzarla,
ella volteó al escuchar mi atónita llamada,
entrecruzamos mirada,
muchas palabras dijimos,
pocos silencios existieron,
mi corazón palpitaba y la temperatura aumentaba,
lentamente cruzamos par de besos,
caminamos hacia su casa,
simplemente nos unimos en una sola alma.

Era ella todo mi ser.
Era ella todo y mi nada.
Era esta alcoba rosada,
quien nos regaló esta afanada.

Cuando quise decirle lo mucho que la amaba,
mis ojos se abrieron y todo aquí se acaba,
la fantasía se iba y la realidad llegaba,
llegué a la maldita realidad que siempre quise borrar,
era un sueño maldito de esos que no quieres olvidar,
era un sueño lujurioso que quiero volver a disfrutar,
era un recuerdo vacío de esos que no vuelven a pasar.

No sé si llorar o reír,
lloraré porque solo pasó en mi mente cansada,
reiré porque por lo menos sucedió en alguna mala pasada,
era un suceso de esos que marcan tu alma.

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